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Informe Unicef: Ansiedad y depresión representa la mitad de los problemas de salud mental en niños, niñas y adolescentes de América Latina y el Caribe

Según el informe de Unicef, el 15% de los niñas, niñas y adolescentes de entre 10 a 19 años de América Latina y el Caribe vive con algún trastorno mental diagnosticado, lo que equivale a alrededor de 16 millones. Este porcentaje es mayor a la media mundial que está en un 13%.

Si bien, la pandemia de COVID-19 ha generado preocupaciones sobre la salud mental de una generación de niños y niñas, esta puede representar la punta de un iceberg de salud mental, “un iceberg que hemos ignorado durante demasiado tiempo”, precisan desde Unicef.

El Estado Mundial de la Infancia 2021: en mi mente, examina la salud mental de niños, niñas, adolescentes y cuidadores. Se centra en los riesgos y factores protectores en momentos críticos del curso de la vida y profundiza en los determinantes sociales que dan forma a la salud mental y el bienestar.

Al desglosar la prevalencia en trastorno mental, en el rango de 10 a 14 años, el 12,8% de las niñas presenta algún problema y en varones esta cifra aumenta a 14,8%; mientras que, en el rango de 15 a 19 años, el 16,6% de las jóvenes presenta algún problema de salud mental y en hombre baja a un 15,7%.

Entre los problemas de salud mental de mayor prevalencia en América Latina y el Caribe, la ansiedad y depresión lideran la lista con un 47,7%, luego le siguen los trastornos por déficit de atención/hiperactividad con un 26,8%, seguido de trastorno del comportamiento con un 18,2%, trastorno bipolar con un 5,3% y otros trastornos mentales representan un 9,7%.

“Las inversiones de los gobiernos y las sociedades en la promoción, la protección y el cuidado de la salud mental de los niños y niñas, los jóvenes y sus cuidadores siguen siendo insuficientes”, acusan y recalca que al año se pierden US$30.600 millones de capital humano que se deriva de los trastornos mentales, sobre la base de los valores específicos de cada país para los años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD). “La estimación se basa en el valor del capital mental perdido –o los recursos cognitivos y emocionales– que los niños y niñas y los jóvenes aportarían a las economías si no se vieran frustrados por los trastornos de salud mental”, recata la institución.

Por otra parte, se estima que el suicido representa la tercera causa de muerte entre jóvenes de 15 a 19 años, produciéndose 6 defunciones por cada 100 mil habitantes al año, mientras que, a nivel mundial, el suicidio pasa al cuarto lugar con el mismo número de muertes por cada 100 mil habitantes.

Tras estos datos, Unicef hace un llamado para el compromiso, la comunicación y la acción como parte de un enfoque integral para promover una buena salud mental para todos los niños, proteger a los niños vulnerables y cuidar a los niños que enfrentan los mayores desafíos.

“Con el trasfondo de una mayor concienciación sobre los problemas de salud mental y una creciente demanda en favor de la acción, el informe sostiene que ahora tenemos una oportunidad singular para promover una buena salud mental entre todos los niños y niñas, proteger a los niños y niñas vulnerables y cuidar a los que afrontan los mayores desafíos”, aseguran. “El informe exige una inversión urgente en la salud mental de los niños y adolescentes en todos los sectores, no sólo en el de la salud”.

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