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La salud oral y su relación con las enfermedades del corazón

Las enfermedades bucodentales suelen estar vinculadas a enfermedades sistémicas, debido a que comparten factores de riesgo como el exceso en el consumo de alcohol, hábito tabáquico, dieta rica en grasas y sal, obesidad, estrés y depresión, además de factores genéticos y determinantes socioeconómicos.

Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de mortalidad en el mundo, provocando el 17,9% de los fallecimientos. En Chile, se presenta como la primera causa de muerte concentrando el 27,1% de las defunciones, según datos del INE 2016. Por su parte, la periodontitis tiene una prevalencia del 90% en la población chilena adulta.

En este sentido, hay muchas investigaciones que acreditan la relación entre ambas enfermedades. Recientemente en el congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), se presentó el estudio Parokrank, del Instituto Karolinska de Estocolmo, que desvela que la periodontitis está estrechamente vinculada a los infartos de miocardio.

La Dra. Johanna Contreras, periodoncista y académica de la Universidad de Chile, explica que las enfermedades sistémicas, incluida las cardiovasculares, se relacionan con la periodontitis porque “tienen en común el estado inflamatorio crónico”, y añade que “al menos 57 enfermedades sistémicas están relacionadas con periodontitis, entre ellas la diabetes, artritis reumatoide y Alzheimer”.

Esto sucede porque “la periodontitis produce mediadores inflamatorios que viajan por el torrente sanguíneo, pero también algunos priodontopatógenos (bacterias relacionadas con la enfermedad) como Porphyromonas gingivalis pueden viajar por el torrente sanguíneo e invadir las células endoteliales aorticas y cardiacas, identificándose en placas de ateroma o infectar a macrófagos que se transforman más rápido en células espumosas que son el inicio de la formación de las placas de ateroma”, explica la experta.

¿Cómo afecta la salud oral al corazón?

El Dr. Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas, explicó en el medio online Gaceta Dental que las bacterias orales de la periodontitis “pasan al torrente sanguíneo, generando una respuesta inflamatoria en el organismo. Esto sucede por la liberación de mediadores inflamatorios que dañan la pared de las arterias, facilitando la formación de placa (ateromas) que tapona las arterias y deriva en enfermedades cardiovasculares”.

Si bien, la relación entre ambas enfermedades está presenten en la literatura hace siglos, la académica de la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile, Dra. Patricia Hernández, recalca que en 1980 se comenzó a encontrar asociaciones entre esta enfermedad bucodental y eventos cardiovasculares. “Estos estudios han mostrado asociaciones con algunos eventos como infartos agudos al miocardio, trombosis, accidentes cerebrovasculares e incluso a un mayor riesgo de hospitalización y muerte por enfermedades cardiovasculares”, aclara.

Tras la evidencia científica que se ha encontrado en los últimos años, se ha estudiado como el tratamiento de la periodontitis podría incidir en la disminución de accidentes cardiovasculares. La investigadora precisa que “sí se ha visto que pueden modificarse los marcadores inflamatorios moleculares como la proteína C reactiva, un marcador de riesgo cardiovascular que está aprobado por la Asociación Americana del Corazón. Se ha visto que aumenta con las enfermedades periodontales y disminuye con el tratamiento de EP”.

Precisamente, su investigación ha buscado analizar la presencia de esta proteína, particularmente en mujeres chilenas que sufren de periodontitis. Esta arista permitiría contar “con un marcador inflamatorio que podría tomarse de manera no invasiva a través de un fluido proveniente de la encía, y que en el futuro podría servir como un eventual coadyuvante en la detección de riesgo cardiovascular o de inflamación general”.

Cómo prevenir la periodontitis

La periodontitis, si no se trata a tiempo, puede llegar al hueso que sostiene los dientes, provocando su pérdida e incrementando el riesgo de sufrir un infarto de miocardio. Para detectar esta enfermedad a tiempo, es clave conocer sus síntomas como: sangrado de encías al comer o cepillarse los dientes; encías inflamadas y rojas que duelen; retracción de encías y/o que los dientes se mueven.

Para la Dra. Natacha Oyarzo, cirujana dentista especialista en periodoncia, académica de la Universidad Católica de Chile, la prevención de esta enfermedad debería ser uno de los pilares en la política pública respecto a esta materia.

“El tratamiento para la periodontitis es caro y significa largas listas de esperas en el sistema público, por ello abordarlo de forma preventiva es mucho más conveniente para el Estado y las personas. Además, como está asociada a otras enfermedades, su prevención puede impactar en el futuro del paciente”, resalta la también directora de la Sociedad Chilena de Periodoncia.

Lo principal para no desarrollar esta patología es mantener una correcta higiene bucodental para eliminar la placa. Para ello, es necesario cepillar los dientes durante dos minutos, al menos, dos veces al día, con pasta dentífrica fluorada. También se recomienda utilizar seda o cepillo interdental.

Es aconsejable acudir a revisiones periódicas al dentista. Será este quién detectará cualquier patología oral e indicará el tratamiento adecuado para, en este caso, evitar la progresión de una fase leve a formas graves de periodontitis. Además, hay que seguir una dieta sana y equilibrada, basada en verduras, frutas, pescado y aceite de oliva, baja en azúcar, grasas y sal. Y evitar otros factores de riesgo como el alcohol y el tabaco.

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