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Experto de Mayo Clinic Healthcare ofrece sugerencias para respirar mejor pese a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es la tercera causa principal de muerte en todo el mundo, según informa la Organización Mundial de la Salud. La EPOC es una enfermedad inflamatoria crónica del pulmón que obstruye el paso del aire desde los pulmones. El Dr. John Costello, especialista en medicina pulmonar de Mayo Clinic Healthcare en Londres, ofrece sugerencias respecto a cómo ayudar a respirar más fácilmente a quienes padecen EPOC.

En los países desarrollados, la causa principal para la EPOC es el consumo de tabaco, a diferencia de los países en vías de desarrollo, donde esta enfermedad generalmente se presenta entre quienes están expuestos al humo proveniente de la quema de combustibles o de la calefacción, cuando la vivienda no tiene buena ventilación. Las personas que sufren de EPOC corren más riesgo de contraer otras afecciones, como enfermedades cardíacas y cáncer de pulmón. Si bien la EPOC es una enfermedad progresiva, también es tratable.

“Cuando se la detecta en las primeras etapas, el tratamiento puede consistir en ayudar a los pacientes a dejar de fumar o en extraerlos del ambiente contaminado que contribuye a la enfermedad. En quienes tienen la enfermedad en estado más avanzado, los programas de rehabilitación a largo plazo son muy exitosos”, explica el Dr. Costello.

Como parte de la rehabilitación, el tratamiento de la EPOC avanzada incluye administrar medicamentos y usar tanto inhaladores como oxigenoterapia. “Los inhaladores no solo abren las vías respiratorias, sino que también ayudan de manera más sutil al mejorar la capacidad pulmonar”, explica el especialista. Sin embargo, “cuando la afección es grave, pueden resultar útiles los broncodilatadores administrados por nebulizador, o máquina conectada a la pared, y otros medicamentos”.

Respecto a la administración de corticoides en la EPOC, aún hay mucho debate. La evidencia sugiere que los corticoides pueden encargarse de la inflamación en los pulmones. “Existe otro riesgo pequeño de contraer infecciones, como neumonía, pero hay buena evidencia de que el uso habitual de un corticoide inhalado calma las vías respiratorias, reduce la tos y ayuda con la sensación de falta de aire”, añade el Dr. Costello.

Por su parte, la oxigenoterapia rara vez es necesaria, a menos que la EPOC esté avanzada y la persona crónicamente tenga poca cantidad de oxígeno en la sangre. “Cuando el oxígeno está siempre bajo, quiere decir que bajará mucho durante la noche y, por lo tanto, la administración de oxigenoterapia será útil; es decir, el paciente recibirá oxígeno durante toda la noche y, posiblemente, durante varias horas del día también”, detalla el especialista de Mayo Clinic.

Con esto, se reduce la incidencia de insuficiencia cardíaca derecha, puesto que mantener crónicamente bajo el oxígeno en la sangre afecta al lado derecho del corazón; sin embargo, este problema se evita al aumentar el nivel de oxígeno al máximo posible durante un período prolongado.

El Dr. Costello enfatiza en que se puede prevenir uno de los factores principales de la enfermedad. “El mejor consejo posible en esta situación es dejar de fumar y, dentro de lo posible, evitar todo ambiente donde haya humo. Si usted sufre una enfermedad pulmonar y alguien fuma en su casa, pídale que lo haga afuera para que el humo se distribuya en la parte exterior y no dentro de la casa”, concluye.

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